AGUA DE MAR 


El agua de mar es una disolución formada por agua y sales, en una proporción de un 96,5% de agua y un 3,5% de sales ¡Conoce los diferentes tipos que existen para el consumo y los beneficios que nos puede aportar a nuestro organismo.

 

Las sales que componen el agua de mar están constituidas por:

  • Compuestos químicos, como el cloro, sodio, magnesio, calcio, potasio, bromo, estroncio, boro y flúor principalmente.
  • Oligoelementos en concentraciones infinitesimales como: hierro, manganeso, cobre, iodo, silicio, fósforo…
  • Presencia de zooplacton y fitoplacton.

Presenta alrededor de 83 elementos biodisponibles de los 118 elementos de la tabla periódica. La presencia de estos elementos hace del agua de mar un buen recurso para suplir el déficit mineral o bien complementar la entrada de minerales de la alimentación habitual.

Cómo hemos utilizado el agua de mar

Desde la antigüedad el ser humano ha aprendido a utilizar el agua como elemento curativo mediante técnicas de hidroterapia, y en las escuelas pitagóricas e hipocráticas eran conocedores de terapias a base de agua de mar para mantener y recuperar la salud de sus pacientes. El conocimiento de la terapia con agua de mar se lo debemos al científico francés René Quinton (1867-1925), que demostró la similitud de la composición del plasma sanguíneo con la del agua de mar. Estableció que las células humanas pueden mantenerse vivas en esa agua de mar primigenia, menos salada que la actual. Así que, diluyendo el agua marina para rebajar la concentración de sales y acercarla a la de la sangre, consiguió un plasma marino con el que curó a miles de personas, en una época en la que no había antibióticos.

Beneficios para la salud

  • Proporciona al organismo minerales y oligoelementos que necesita para su buen funcionamiento.
  • Alivia los síntomas de la rinitis, sinusitis y otras enfermedades respiratorias.
  • Mucolítico, disuelve las mucosidades e hidrata las mucosas.
  • Acelera la cicatrización de las heridas.
  • Su contenido en magnesio  contribuye a reducir el estrés y la ansiedad.
  • Reduce la fatiga y acelera la recuperación muscular.
  • Se puede utilizar como colutorio, desinfectante y cicatrizante para infecciones de boca.
  • Es un laxante natural, estimula los movimientos peristálticos y el vaciado intestinal.
  • Mejora el sabor de los alimentos. Sustituir la sal común por agua de mar en la cocina permite obtener sabores más naturales y originales llenos de matices y sin enmascaramientos.
  • Antioxidante, ralentiza el envejecimiento celular.